
Lo que se requiere es desarrollar el sector productivo y los servicios, es decir que la población no viva de bonos sino viva del fruto de su trabajo, afirmó Julio Alvarado.
El Poder Ejecutivo debe incentivar a la empresa nacional mediante la inversión de los recursos, que se generan con las exportaciones tradicionales, en el desarrollo del sector para asegurar a largo plazo el pago de bonos y rentas a determinados sectores de la población.
El análisis parte del especialista en economía, Julio Alvarado, quien en entrevista con el DIARIO afirmó que la política rentista del Gobierno es sustentable por el momento gracias a los precios altos de los hidrocarburos y minerales que aún se registran en el mercado externo.
“Lo que se requiere es desarrollar el sector productivo y los servicios, es decir que la población no viva de bonos sino viva del fruto de su trabajo, pero apoyado por políticas públicas que ayuden a desarrollar la producción y los servicios”, afirmó.
Si bien a corto y mediano plazo el pago de esos beneficios económicos está garantizado por el Estado, a largo plazo se tiene un futuro incierto por lo que se debe estructurar un plan para hacer sostenible en el tiempo este bono, Renta Dignidad.
El Gobierno del presidente Evo Morales fijó el pago de la Renta Dignidad, que anteriormente se erogaba para los mayores de 65 años como Bonosol. Ahora esta renta la perciben todos las personas mayores de 60 años, 2.400 para los que no perciben ningún ingreso y 1.800 para los que reciben una renta del Estado.
De la misma manera se implementó el pago del bono Juancito Pinto de 200 bolivianos anuales, que beneficia a todos los niños del país en edad escolar de primaria.
Alvarado señala que uno de los elementos es que el pago de bonos y rentas como el caso del bono “Juancito Pinto” o la Renta Dignidad, para personas mayores de 60 años es para combatir la pobreza.
En Bolivia, el 60 por ciento de la población se encuentra en el marco de esos niveles de pobreza y más del 30 por ciento vive en extrema pobreza o indigencia.
Los recursos que utiliza el Gobierno para el pago de esos beneficios económicos provienen de la venta a otros países de gas natural y minerales, conocidos como productos tradicionales.
En ese sentido, el pago de los bonos depende mucho de la venta de esas materias primas en las que influye directamente la fluctuación del precio del petróleo y del dólar.
En tanto el petróleo en el mercado internacional se mantenga con precios elevados, el Estado recibirá suficientes ingresos que garanticen el pago de bonos.
Sin embargo, no existe la seguridad de que ese comportamiento se mantenga para siempre, a pesar de la gran demanda de energéticos de las potencias mundiales, si es que se presenta una eventual crisis económica provocará que la demanda disminuya y por lo tanto, los ingresos para Bolivia también se reducen.
“Entonces no es un mecanismo a largo plazo para que tengamos asegurado un monto elevado para garantizar el pago de la Renta Dignidad y del bono Juancito Pinto.
Por lo tanto, lo más aconsejable es que los ingresos que tiene el país por las exportaciones tradicionales sean invertidos de manera productiva en los sectores que carecen de recursos económicos y viven en la pobreza y miseria.
Uno de esos grupos de la sociedad son los habitantes del área rural del occidente del país como es el altiplano. En esta región es donde se deben ejecutar inversiones productivas, -afirmó Alvarado-, lo que sería sustentable a largo plazo.
Es así, que el planteamiento es que el Gobierno del presidente Evo Morales debe implementar “verdaderas políticas productivas” con la generación de fuentes de empleo que generen producción, incentiven la industria y atraigan nuevas inversiones.
El Poder Ejecutivo debe incentivar a la empresa nacional mediante la inversión de los recursos, que se generan con las exportaciones tradicionales, en el desarrollo del sector para asegurar a largo plazo el pago de bonos y rentas a determinados sectores de la población.
El análisis parte del especialista en economía, Julio Alvarado, quien en entrevista con el DIARIO afirmó que la política rentista del Gobierno es sustentable por el momento gracias a los precios altos de los hidrocarburos y minerales que aún se registran en el mercado externo.
“Lo que se requiere es desarrollar el sector productivo y los servicios, es decir que la población no viva de bonos sino viva del fruto de su trabajo, pero apoyado por políticas públicas que ayuden a desarrollar la producción y los servicios”, afirmó.
Si bien a corto y mediano plazo el pago de esos beneficios económicos está garantizado por el Estado, a largo plazo se tiene un futuro incierto por lo que se debe estructurar un plan para hacer sostenible en el tiempo este bono, Renta Dignidad.
El Gobierno del presidente Evo Morales fijó el pago de la Renta Dignidad, que anteriormente se erogaba para los mayores de 65 años como Bonosol. Ahora esta renta la perciben todos las personas mayores de 60 años, 2.400 para los que no perciben ningún ingreso y 1.800 para los que reciben una renta del Estado.
De la misma manera se implementó el pago del bono Juancito Pinto de 200 bolivianos anuales, que beneficia a todos los niños del país en edad escolar de primaria.
Alvarado señala que uno de los elementos es que el pago de bonos y rentas como el caso del bono “Juancito Pinto” o la Renta Dignidad, para personas mayores de 60 años es para combatir la pobreza.
En Bolivia, el 60 por ciento de la población se encuentra en el marco de esos niveles de pobreza y más del 30 por ciento vive en extrema pobreza o indigencia.
Los recursos que utiliza el Gobierno para el pago de esos beneficios económicos provienen de la venta a otros países de gas natural y minerales, conocidos como productos tradicionales.
En ese sentido, el pago de los bonos depende mucho de la venta de esas materias primas en las que influye directamente la fluctuación del precio del petróleo y del dólar.
En tanto el petróleo en el mercado internacional se mantenga con precios elevados, el Estado recibirá suficientes ingresos que garanticen el pago de bonos.
Sin embargo, no existe la seguridad de que ese comportamiento se mantenga para siempre, a pesar de la gran demanda de energéticos de las potencias mundiales, si es que se presenta una eventual crisis económica provocará que la demanda disminuya y por lo tanto, los ingresos para Bolivia también se reducen.
“Entonces no es un mecanismo a largo plazo para que tengamos asegurado un monto elevado para garantizar el pago de la Renta Dignidad y del bono Juancito Pinto.
Por lo tanto, lo más aconsejable es que los ingresos que tiene el país por las exportaciones tradicionales sean invertidos de manera productiva en los sectores que carecen de recursos económicos y viven en la pobreza y miseria.
Uno de esos grupos de la sociedad son los habitantes del área rural del occidente del país como es el altiplano. En esta región es donde se deben ejecutar inversiones productivas, -afirmó Alvarado-, lo que sería sustentable a largo plazo.
Es así, que el planteamiento es que el Gobierno del presidente Evo Morales debe implementar “verdaderas políticas productivas” con la generación de fuentes de empleo que generen producción, incentiven la industria y atraigan nuevas inversiones.
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