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sábado, 17 de enero de 2009

Granizo destruye cultivos y mata animales en Tarata

Una intensa granizada destruyó los cultivos de más de cien familias del municipio de Tarata. El hielo dañó decenas de hectáreas con cultivos de cereales, hortalizas, maíz y tubérculos. Los agricultores contaron que apenas alcanzaron a refugiarse y cuando la granizada cesó se encontraron con sus sembradíos cubiertos por un manto blanco. En Tarata todos recuerdan el día de la granizada. Era jueves por la tarde y de pronto cambio el clima. A eso de las 16:00 el cielo se nubló tanto que no podían verse los cerros que están al extremo norte de Tarata. Cuando los lugareños miraban hacia la serranía sólo veían una nube negra que tapaba la región donde se hallan las comunidades afectadas. En el pueblo oscureció rápido y al día siguiente descubrieron que los cerros parecían nevados. "Todo era blanco"- cuanta un transportistas-. El panorama para los agricultores de las comunidades afectadas de: Juan Vena, Lokosqa y Qotani de Tarata era gris. El hielo cubrió sus cultivos con una alfombra de hielo de 20 centímetros de espesor. El manto estaba saturado de granos de hielo, que tenían la consistencia y el tamaño de una piedra. Los agricultores de las zonas damnificadas lloran la pérdida de su cosecha. Uno de ellos es, Pascual Ferrufino, que se lamenta: "No hay haba, no hay papa… Nada ha quedado". En la comunidad de Pascual Ferrufino, Juan Vena distante a 15 kilómetros de Tarata, hay 34 agricultores damnificados. Los afectados dicen que lo han perdido todo pero sobretodo sollozan por el capital invertido. Como promedio cada campesino destinó unos 9 mil bolivianos para la cosecha de este año.
Todos invirtieron sus recursos en semilla, tractores para arar su tierra, abono y fertilizantes. Ahora temen que la hambruna se imponga, porque no tendrán qué vender en los mercados del valle alto y tampoco con que alimentarse. Su subsistencia dependía de la cosecha. La mayoría había diversificados sus cultivos sembrando papa, papaliza, oca, quinua, maíz, cebada, trigo, haba, arbeja y cebolla. La esperanza de los agricultores era comercializar sus productos en Tarata, como lo hacen cada año desde hace generaciones para comprar los víveres que necesitan para sobrevivir en la montaña, donde se hallan sus terrenos. Pero, ahora vaticinan un año duro por la falta de alimentos. La agricultura es la principal fuente de ingresos de los comunarios, debido a que el clima frío de la zona les impide desarrollar otras actividades como la cría de animales. Piden alimento y semilla Los efectos de la granizada también hicieron mella en los niños, que se vieron atemorizados por el desastre. Dos niñas resultaron heridas con los granizos, que cayeron sobre su cabeza. Cuando el hielo comenzó a derretirse mojó sus camas, ropa y anegó sus viviendas. Cuatro corderos murieron, heridos por el granizo. Sus propietarios los degollaron inmediatamente para salvar su carne y conseguir algunos pesos en el mercado. La alcaldía de Tarata y la Prefectura fueron al lugar a realizar una evaluación de los daños. Los agricultores esperan que ambas instancias les ayuden a garantizar su alimentación en los siguientes meses y en la reposición de semillas para la próxima temporada de siembra.

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